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La imposibilidad de tenerte




Mágicamente, sin pensarte, sin buscarlo
haces tu entrada triunfal en mis sueños,
pero ni siquiera en ellos eres posible para mí,
tu figura se desvanece con prisa ante mis ojos.

¿Será acaso que tu alma se desenamoró de la mía?
O quizá tus manos ya no sienten deseo de tocar mi barbilla,

No me das tiempo de contemplar tu esplendor,
no me das tregua para mirar tus ojos, 
esos ojos que no he podido olvidar,
y cuyo recuerdo hace más llevadero 
mi viaje por este circo llamado vida.

Te esfumas tan ágil que no me dejas tocar el sabor de tu piel 
o besar la punta de tu nariz.
Te vas tan de prisa 
que no me dejas tejer mi amor en tu pelo 
o rozar tus labios con mi deseo.

En tu lugar se quedan enormes, saladas y pesadas gotas de melancolía en mis ojos, 
que al despertar,
como olas salvajes, 
arrasan con mi ilusión de tenerte.

Lágrimas que huyen presurosas, 
llevándose sin ningún remordimiento, mis ganas de hacer poesía en tu cuerpo, 
de pintar galaxias de infinitos colores en tu piel, 
de contemplar tu alma indefinidamente.

Sueños… 
malditos sueños… 
sueños que tal vez sin querer 
o tal vez deliberadamente, 
hacen aún más real la imposibilidad de tenerte.

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