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Tú, siempre tú, incluso en mis tristezas



Hoy no quepo en el mundo
me pesa la ropa
me cuesta la respiración.

Hoy el pasado se ha encaprichado conmigo
ha abrazado mi alma con un abrazo negro que se niega a soltarme.

La tristeza me ha mirado a los ojos
y la desesperación me ha tendido una trampa
las lágrimas han acariciado mi rostro con violencia.

Hoy es uno de esos días en que me agobia el no haberte tenido
en que me duele no haber tenido tus ojos
en que me pregunto hacia dónde estaba mirando cuando te tenía en frente
trato de buscar esa respuesta, pero ella se esconde, me esquiva, juega conmigo
me hace recorrer un intrincado laberinto del que nunca salgo victoriosa.

Tu nombre retumba en mis oídos, en mi mente
mi boca no se atreve a pronunciarlo
como si con ello pudiera hacerte daño
como si fuera pecado.

Al parecer soy una especie muy rara
de esas que bordean lo inverosímil
soy un alma que repele todas las cosas buenas que le ocurren
entre esas, TÚ.

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